Chinese investment in mature economic spaces. The textile district of Trafalgar in Barcelona

Citation:

VICENTE-SALAR, R. & Pallares-Barbera, M., 2020. Chinese investment in mature economic spaces. The textile district of Trafalgar in Barcelona. In The Spanish metropolitan areas between competitiveness and sustainability. New tools for an urban policy in the global context. Valencia. Valencia: Tirant Lo Blanch, pp. 307-320.
indice.pdf132 KB

Abstract:

ABSTRACT

Since the last decades, China has become one of the most important countries in the world economy. The country's entry into the World Trade Organization (WTO) (2001) and the Beijing Consensus (2004), among other factors, have outlined its economic strategy in aspects such as international trade. Through massive investment in developing countries through win-win cooperation (Alves, 2013) and taking soft power as its main strategy (Wang, 2008), China is becoming one of the main economic powers in the world. This new world scenario is reflected in cities. Million-dollar investments by Chinese companies are having an increasing presence in the economic development of European cities (Casaburi and Blanco, 2013). An example of this is the Hong Kong Company Hutchinson Port Holdings in Barcelona (Frago, 2015). Its investment in the creation of the Barcelona Europe South Terminal (BEST) port center, in 2012, has led to positioning the city as one of the most important logistics hubs in the Mediterranean area. On the other hand, the policy of opening up the Chinese population to emigration (Song and Liang, 2019) has implied their entry into American and European cities, sometimes leading to the opening of small and medium-sized companies in different sectors (Chaudhry and Crick, 2004; Fong et al., 2012; Guerassimoff, 2003; Katila and Wahlbeck, 2012).

 

RESUMEN

Desde las últimas décadas, China se ha convertido en uno de los países más importantes en la economía mundial. La entrada del país en la Organización Mundial del Comercio (OMC) (2001) y el Consenso de Beijing (2004), entre otros factores, han trazado su estrategia económica en aspectos como el comercio internacional. A través de la inversión masiva en países en desarrollo a través de una cooperación win-win (Alves, 2013) y tomando como estrategia principal el soft power (Wang, 2008), China se está convirtiendo en una de las principales potencias económicas del mundo. Este nuevo escenario mundial tiene su reflejo en las ciudades. Inversiones millonarias de empresas chinas están teniendo cada vez más presencia en el desarrollo económico de las ciudades europeas (Casaburi y Blanco, 2013). Un ejemplo de ello es la empresa de Hong Kong Hutchinson Port Holdings en Barcelona (Frago, 2015). Su inversión en la creación del centro portuario Barcelona Europe South Terminal (BEST), en el 2012, ha supuesto colocar a la ciudad como uno de los hubs logísticos más importantes en la zona del Mediterráneo. Por otra parte, la política de apertura a la emigración de la población china (Song y Liang, 2019) ha implicado su entrada en ciudades americanas y europeas conllevando, en algunas ocasiones, la apertura de pequeñas y medianas empresas en diferentes sectores (Chaudhry y Crick, 2004; Fong et al., 2012; Guerassimoff, 2003; Katila y Wahlbeck, 2012).

Last updated on 01/12/2021